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Nace SmartLegalTech, un proyecto de Mind The Law, que integra los servicios tecnológicos con los jurídicos

Entrevista a Cristina Martínez y Gonzalo García-Valdecasas, responsables del proyecto SmartLegalTech.

Nace SmartLegalTEch, un proyecto de Mind The Law, que integra los servicios tecnológicos con los jurídicos

 

La interrelación entre los servicios jurídicos y las herramientas tecnológicas es cada vez más evidente. Desde LexGoAPP podemos anticipar el lanzamiento el próximo mes de octubre de SmartLegalTech , una spin off de la firma Mind The Law que ha contado con el apoyo de Salvador Casquero, ingeniero industrial y cofundador de 2gether Money. La nueva marca utilizará tecnología Blockchain y programará Smart Contracts. Hemos conversado con Cristina Martínez y el propio Gonzalo García-Valdecasas, responsables de estenuevo reto profesional que asumen ambos expertos.

 

¿Cómo podemos definir lo que es SmartLegaltTEch?

Cristina: Pues mira, recordando un poco las palabras de mi querido y admirado Alejandro Sánchez del Campo sobre que “los abogados tienen que “tocar” la tecnología, tienen que trastear con ella y ponerle cara y ojos”, en Mind The Law siempre hemos considerado que nuestra misión como abogados es conseguir preparar el “producto perfecto” para el cliente, ese que se hace a medida de sus necesidades, expectativas y circunstancias, y que le hace completamente feliz.

 Sería parecido al proceso de diseño y confección de ese vestido a medida que te sienta impecable y te queda como un guante, y consiste en encontrar la mejor solución para su modelo de negocio.

 

Gonzalo: En ese sentido, ya no basta con entregar al cliente un contrato o una serie de pautas a realizar, sino que de algún modo estamos obligados a facilitarle una solución completa de negocio. Es aquí donde entra en juego la combinación perfecta de la tecnología con lo jurídico, lo que te permite crear soluciones que dejan de ser estáticas para ser flexibles y, por tanto, más útiles.

Hoy en día ya no tiene sentido entregar a los clientes un contrato laboral para cada incorporación. Se pueden estudiar las necesidades y relaciones laborares que tiene el cliente, y crear una plantilla dinámica que tenga todas las variables necesarias para generar fácilmente los contratos con un móvil o un pc. 

Los contratos se formalizarán por medios digitales, archivándose de manera correcta y entregando una copia al trabajador directamente. Estos contratos, comunicarán directamente a la Seguridad Social el alta del trabajador y mandarán una orden al banco para domiciliar el pago de las nóminas.

Por otro lado, en materia de cumplimiento normativo, las soluciones que entendemos que se merece el cliente deben ser útiles y directas. Es decir, no solo un procedimiento de cómo actuar, sino verdaderas herramientas que contribuyan al cumplimiento de las obligaciones legales, su control y su demostración ante la autoridad de control. 

Por ejemplo, en materia de protección de datos, se le puede entregar al cliente un formulario web de ejercicio de derechos para incluir directamente en su página web. Existen igualmente soluciones a medida en materia de compliance penal, que habilitan un canal de denuncias completamente anónimo, al que además puede añadirse la integridad de Blockchain. En definitiva, estamos ante productos flexibles y completos, siendo soluciones que perduran en el tiempo y que aportan un verdadero valor añadido para el cliente. 

 

Hay sinergias claras, entonces entre lo jurídico y lo tecnológico…

Cristina: sobre todas estas premisas, y convencidos, como estamos en Mind The Law, de que los abogados tenemos, como mínimo, que ser observadores activos de la tecnología y de que Blockchain sería capaz de aportar infinitas ventajas, en general a nuestros clientes, y en particular, al sector legal, junto con Salvador Casquero Algarra (ingeniero industrial y co-fundador de 2gethermoney), pusimos en marcha SmartLegalTech. 

La idea era convertirla en una especie de spin off del despacho, una pata tecnológica de la firma desde la que poder empezar a trastear con Blockchain y programar Smart Contracts. Con esa misión SmartLegalTech comenzaba su andadura en octubre de 2017. 

Empezamos organizando cursos teórico-prácticos sobre Blockchain y Smart Contracts y participando como concursantes en la primera edición del Global Legal Hackathon, que con tanto acierto y cariño organizó la Universidad Francisco de Vitoria, con nuestro proyecto “TicketUp”.

En definitiva, el uso de la tecnología con lo jurídico generan  productos flexibles y completos, siendo soluciones que perduran en el tiempo y que aportan un verdadero valor añadido para el cliente. 

El objetivo de nuestra presencia no era tanto ganar el certamen como poder conocer de primera mano los proyectos tecnológicos que se estaban “cociendo” en el sector legal al servicio del entorno empresarial y el nivel de implicación y compromiso de los abogados con la tecnología. 

Y fue precisamente en el Global Legal Hackathon donde se cruzaron en nuestras vidas los chicos de Cysae, ganadores del segundo premio, y en mi opinión muy merecedores del primero. A partir de entonces nos hemos sentado juntos a intercambiar opiniones sobre “legaltech” en varias ocasiones para llegar a la conclusión de que lo mejor era “casarse” y empezar a trabajar juntos.

 Y dicho y hecho, el equipo de Cysae se ha incorporado recientemente al equipo de SmartLegalTech con la idea de empezar a trabajar con pequeños pilotos que sobre la base de Blockchain hagan la vida más fácil a nuestros clientes. 

Gonzalo: El conjunto de personas que formamos SmartLegalTech es un equipo completísimo. Cysae aporta juristas especializados en nuevas tecnologías y un equipo de tecnólogos, donde el entendimiento entre ambas partes es facilísimo, ya que compartimos el mismo lenguaje y conocimiento en la materia. Es por ello que Cysae aporta a SmartLegalTech la parte puramente tecnológica y el puente de conexión entre lo jurídico y lo tecnológico.

 

¿Qué perfil de profesionales pueden abordar estos retos de los que estamos hablando?

Cristina: Este tipo de soluciones necesita de un proceso de diseño y confección que exige conocer al cliente y su negocio, hablar su lenguaje, ponerte sus zapatos y pensar como pensaría él.

Para nosotros se trata de un perfil que requiere importantes habilidades emocionales, saber combinar y rentabilizar las ventajas que aportan los equipos multidisciplinares y transgeneracionales, que son muchas, un profundo conocimiento del funcionamiento de las estructuras de los negocios y de su lenguaje no escrito, y esto lo dan los años de experiencia.

AL mismo tiempo hay que saber observar, ser prudente y humilde, flexible y creativo, y desde luego, un curioso, estudioso y a ser posible usuario de las últimas novedades tecnológicas. Sería el perfil propio de lo que yo llamo un abogado de última generación (otros lo llaman “abogado 4.0”). Su excelencia técnico jurídica se presume. 

Gonzalo: Los nuevos abogados deben adaptarse a un entorno económico cambiante donde surgen nuevos modelos de negocio. Se habla mucho de los abogados especializados en nuevas tecnologías, cuando la realidad es que las nuevas tecnologías no deben ser un campo de especialización en sí mismo, sino que es transversal a todas las áreas del Derecho.

En este sentido el e-commerce no deja de ser comercio por vías tecnológicas, que necesita de la perfección de los contratos por medios digitales. Igualmente, el Derecho administrativo regula, entre otras materias, la protección de datos y en poco tiempo la ciberseguridad de las organizaciones. Van apareciendo nuevos tipos de activos, como el software o los seguidores (no muy diferente del concepto mercantil de clientela), que necesita una valoración económica como cualquier otro activo anterior.

Por tanto, los nuevos abogados deben conocer cómo se crean estos nuevos activos, es decir, igual que pueden conocer el mercado inmobiliario y las calidades de construcción de una casa, debería conocer los aspectos que caracterizan estos nuevos activos (códigos fuente, sistemas de información y comunicación, electrónica, hardware, etc…).

Otro caso diferente, es aquellos abogados que quieran dedicarse a la creación de herramientas y soluciones tecnológicas en el ámbito jurídico (“Legaltech”). Este tipo de profesional deberá conocer perfectamente las posibilidades tecnológicas que están disponibles para poder crear dichas herramientas o soluciones. Y si fuera posible, se crearían mejores productos si los abogados supiesen comunicarse directamente con las computadoras, es decir, saber programar.

Cristina: Me gustaría añadir que también formarán parte del equipo de SmartLegalTech la abogada María Bacas Malo, nueva socia de Mind The Law, quien aporta un gran conocimiento y visión jurídico – empresarial y una consolidada experiencia profesional de negocio en diversos ámbitos y con entidades de diverso tamaño y en distintas fases de crecimiento, así como por supuesto su networking y su gran capacidad de trabajo. 

También quiero destacar a  Manuel Santillán Palencia, CEO de TramitApp (aplicación de gestión de RRHH en Blockchain), ingeniero de telecomunicaciones, quien aporta su visión estratégica y experiencia profesional, dada su participación en proyectos de consultoría tecnológica en grupos empresariales tecnológicos de primera línea, además de su experiencia de más de diez años como arquitecto IT.

 

 

Por @LuisjaSanchez Periodista jurídico

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