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Es el momento de los abogados seniors

Por Luis Capella, socio director de EmpleoSenior.org

La pandemia que ya cumple un año, como toda crisis, es una oportunidad. Y este enfoque permitirá, no solo subsistir, sino posicionarse en nuevos huecos de mercado. Hay que asumir que las ofertas de empleo son y serán cada vez más escasas, en todos los sectores y en todas las profesiones.

Por otra parte, los llamados “Senior” son de los colectivos mas afectados,  cuando en realidad deberían ser los que menos sufran la discriminación por edad y la casi nula posibilidad de lograr un empleo.

¿Por qué se debería contratar a Seniors? Hay muchas razones que trato de detallar.

En la Abogacía, la experiencia es fundamental. Un abogado de más de 45 años, conoce y ha puesto en práctica las herramientas jurídicas, procesales y de su especialidad, lo que da mayor capacidad de éxito para sus clientes.

Saber cómo buscar en Aranzadi o similares, optimizar de esas búsquedas lo necesario, es algo que se da tras años de trabajo. Es un aporte a la productividad y promueve la fidelización de clientes, y el “boca-oreja”

Al mismo tiempo, las necesidades de los clientes han cambiado. Las empresas quieren profesionales que conozcan bien el negocio. Que se empapen de la filosofía  de la empresa y que les den las pautas claras para poder impulsar una operación financiera.

Las empresas han dejado de lado las grandes marcas jurídicas y apuestan por ese profesional que pueda ayudarle a resolver la controversia jurídica en la que se encuentre inmersa la empresa.

Conflictos laborales, moratoria concursal y estudio de concurso, conocer bien la normativa fiscal y de protección de datos, son cuestiones que las empresas necesitan asesoramiento más directo y más rápido.

Solo profesionales bien preparados y con cierta experiencia pueden ofrecer las garantías de dicho consejo legal eficiente y productivo.

En esta tesitura ya estamos viendo movimientos importantes en las firmas legales y como destacados profesionales como es el caso de Iñigo Gómez Jordana, Jose Ignacio Monedero o Isabel Dutilh entre otros han puesto en marcha su firma jurídica muy especializada.

Junto a este escenario, las empresas también buscan un asesoramiento menos costoso económico y más rentable. Los ALSP como Ambar en España de la mano de Axiom o, Samaniego Law con Javier Fernández-Samaniego al frente más recientemente Attolon, dirigido por Carlos Guerrero apuestan por la abogacía por proyectos. 

Se trata de ofrecer a la empresa al mejor profesional, en un tiempo determinado que dure esa actividad y a un buen coste.

 Y es que las empresas marcan ahora las pautas y como decía Richard Suskind, uno de los estudiosos más reputados del sector legal, las empresas quieren más asesoramiento por menos coste económico.

La pandemia del coronavirus ha modificado la forma de funcionar de muchos despachos de abogados, ahora más flexibles en su concepción. Su adaptación al teletrabajo y a las herramientas informáticas ha sido importante.

En  el lado de la empresa, las necesidades son diferentes, en función de si la compañía está afectada o no por la pandemia de forma notable. En esas circunstancias muchas empresas han puesto en marcha un plan de choque para consolidar el negocio y con ajustes de gastos.

En este tipo de situaciones, con una normativa que ha cambiado de forma notable en el último año, solo abogados expertos que saben interpretar dicha nueva legislación pueden ayudar a las firmas empresariales a seguir siendo competitivas.

Combinar talento joven con senior

Sin entrar en una lucha entre abogado senior y joven, esa experiencia es fruto de los años trabajados. La dupla senior/joven, supone en la práctica, otra ventaja que es el papel de formador que un senior aporta a un joven. 

Transmitir la forma de enfocar un caso, de elaborar una estrategia y de donde lograr los datos de apoyo, la jurisprudencia y/o la colaboración de terceros como peritos, contables, etc es de gran valor para un abogado joven que “crecerá” mejor y más rápido en su carrera.

Volviendo a la importancia de considerar una crisis como oportunidad, un senior es seguro que ha tenido errores e incluso fracasos. Y de ellos, ha aprendido y ha logrado no sólo no volver a cometerlos, sino a mejorar sus planteamientos estratégicos.

Otra ventaja de un senior es su adaptabilidad a entornos nuevos, cambiantes, que le obligan a reinventarse, a reaccionar de inmediato a las nuevas situaciones. 

Un ejemplo, es las nuevas situaciones de teletrabajo que plantean nuevos escenarios. ¿Debe la empresa pedir que el empleado, además de su espacio doméstico, aporte su ordenador, medios ergonómicos, línea de internet suficiente etc.?

En caso de ser pirateado su equipo con robo de archivos, documentos y otros datos. ¿es responsable la empresa o el empleado?

En general, ¿es válido el contrato de trabajo existente o se precisa uno nuevo adaptado al nuevo marco? ¿Quién lo redacta y quien ayuda al empleado a verificar que no le priva de derechos?

Pero hay más y nuevas incógnitas como qué se considera accidente laboral, cómo se gestionan horarios, y bastantes más.

Y aún hay más ventajas de contar con seniors como el menor absentismo, la posibilidad de atraer y retener talento

En resumen, contratar abogados senior es rentable.

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